¡Dirígeme, por Dios!

Con todo respeto y admiración por el payo Pierce desde que era Remington Steele, vamos a usarle un poqui para hablar de nuestras cosas.

Pierce Brosnan Berlinale 2014Pierce Brosnan Berlinale 2014 - 02

¿Qué fan de Mr. Brosnan no ha sentido un escalofrío cuando sonríe a boca llena?

¿En qué momento el elegante caballero de la izquierda se transforma en ese señor del bar del pueblo de la derecha, que bien podría protagonizar alguna de las historias de @DonMostrenco?

Lo hablo mucho con mis chavales, la autopercepción es un cosa bien jorobada, ¿cómo evalúo mi trabajo? ¿Cómo evalúo mi apariencia o lo que transmito?

Hace tiempo hablábamos del valor que necesitan las personas con anorexia para ceder su certeza de estar gordas ante la opinión de otra persona, un médico, si quieren salvar su vida.

Como somos científicos por aquí, ¿qué hacemos? ¿Preguntamos a alguien? ¿Contrastamos con la realidad? ¿Cómo?

Complicado, sí.

En el arte más aún, porque puede ser que estén creando algo genialmente original y que será evaluado como negativo por una enorme mayoría de tus contemporáneos.

Y si me encierro en mi taller de creador y empiezo a producir por el puro impulso y dirección de mis tripas, puede que esté creando… bueno, algo parecido a otro fruto de mis tripas.

La genialidad y la locura son vecinas.

Recordando a Urbizu, en una comida nos contaba que evitaba a los opinalaris (genial término) pero que sí buscaba el consejo de pocos expertos de su confianza.

Ahí nos quedamos.

Busca y atesora ese consejero con competencia técnica y que te quiere lo suficiente como para decirte la verdad y de la mejor manera.

También es crucial este «de la mejor manera», porque el creador debe estar en un estado de ánimo de libertad y cariño para poder mostrarse y aventurarse.

Así que sí, dirígeme, por favor.

Y que alguien le diga a nuestro querido Pierce que se quede en un puntito anterior a la última foto que ahí está guapérrimo y canallote, como nos gusta.

 

 

 

Dime qué me preguntas y te diré quién soy

Últimamente hablamos mucho, o eso me parece, sobre la evaluación de los profesores.

Y se nos cuela una falacia.

Evaluar no es medir.

No hay algo con un valor escondido y que nuestra medida revela, sería bonito pero no es así.

EVALUAR ES CONDICIONAR

En todos los ámbitos.

Dime QUIÉN va a evaluarme, dime QUÉ me va a preguntar, dime CÓMO va a preguntármelo y adaptaré mi comportamiento a ello.

Otra falacia que se cuela en el discurso es: Convengamos en que es necesario evaluar y después veamos cómo lo hacemos.

No, no.

Dígame usted qué evaluación sugiere y entonces le diré yo si me parece bien, por lo que mide, por quién se atreve a medirlo y por los comportamientos que generará.

¿Te suena raro?

Recuerda… Cierra tus ojos y recuerdaaaa….

Último curso en el instituto, ¿no estaban las clases completamente enfocadas a la Selectividad?

¿Estudias igual para un tipo examen tipo test, de desarrollo u oral?

Carnet de conducir. ¿Nos enseñaron a conducir o a poder aprobar?

¿Por qué hay gente que ficha en el trabajo a la hora y luego no hace ni el huevo? Porque le controlan (evalúan) su puntualidad y no su rendimiento.

Profesores universitarios que no enseñan, evaluados por su eficacia investigadora.

Y así, sigue y sigue…

Según las reglas del juego que tú pongas la población va a adaptar su comportamiento, aunque sean los mismos y se dediquen a lo mismo.

Así que no, queridos, «CÓMO» vamos a evaluar la efectividad de la educación es lo que dará forma a esa estructura educativa y generará comportamientos en los que la forman.

«CÓMO» vas a evaluar la enseñanza es LO PRIMERO a decidir.

De lovers y haters

Anda coleando el tema de Dani Rovira, cómo hizo la presentación de los Goya, la turra que al parecer le dieron en las redes y las defensas de unos y otros. Bien, metamos un poquito el dedo en la llaga.

Establezcamos unos presupuestos para que luego me odiéis con fundamento.

  1. Dani Rovira me parece un tipo divertido y hasta diría que me cae bien. Incluso he puesto en clase más de una vez su monólogo sobre las «unidades»: la mijilla y todo eso. Desternillante.
  2. Decir cosas feas u horribles sobre tu trabajo (ciertas o no) no es ofenderte, ofenderte es decirte que eres un imbécil (de nuevo con razón o sin ella).
  3. Me parecen mal las persecuciones y los linchamientos en las redes sociales. Aquí no incluyo las críticas al poder y al que lo mal usa, para el que igual te han cercenado toda vía de respuesta y sólo queda gritar en la plaza.

Dicho esto.

Es un pack.

Quiero decir, las decisiones, las acciones, nuestras virtudes y fallas… llevan asociadas características que nos pueden resultar positivas y otras negativas, pero son un pack. Te zampas ambas.

Por ejemplo, un joven que empieza a trabajar relativamente pronto en lugar de seguir formándose. Tendrá más dinero en el bolsillo que un estudiante, pero menos posibilidades laborales en un entorno cambiante. Te puedes esforzar en minimizar lo que consideras negativo, pero está ahí.

Irte al extranjero suele mejorar tus posibilidades laborales, pero socava tus relaciones familiares y amistosas en tu lugar de origen. Que sí, que sí… que llames mucho por teléfono, que vengas lo más que puedas, para suavizarlo, pero el efecto está ahí.

Si eres sensible al halago, si te emociona que te digan lo bien que lo has hecho… te va a doler cuando te digan que está mal. Tú abres la puerta, a lo que eres sensible es a la opinión ajena, cualquiera que sea la dirección.

Es un pack.

Me parece muy razonable que, sabedores de esto, nos aprovechemos de las buenas cosas e intentemos minimizar las desventajas, lo que no me gusta tanto es que neguemos esas desventajas, o no las reconozcamos como parte irrenunciable del asunto.

Y ahora voy con lo de Dani Rovira.

Le hemos visto en la publicidad del Corte Inglés, ¿verdad?

¿Por qué?

¿Qué me tiene que decir sobre moda o sobre alimentos precocinados este estupendo humorista?

¿No se trata del archiconocido efecto Halo y otros sesgos cognitivos que me van a hacer ver más deseable esos productos porque los usa (o dice que los usa) y los recomienda él?

Si no es así, ¿por qué habrá cobrado el pastizal que se habrá llevado? ¿El Corte Inglés es idiota y paga sin esperar sacar un rédito igual o mayor en ventas?

Pues eso.

No pensamos con claridad, así somos los humanos.

Por eso le queremos sin motivo y le odiamos sin motivo.

No digo que el odio le vaya con el trabajo de actor, léeme bien, digo que:

El mismo sesgo cognitivo que me lleva a apreciar a alguien al que no conozco y a aceptar sus recomendaciones de sopas de sobre es el que me lleva a odiarle.

Es un pack. Lo siento.

Os dejo con el estupendo monólogo del que os hablaba

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=hswuKhDYAVw&w=560&h=315]

Emmy Noether #WomenInSTEM

Para unirnos a la iniciativa de este jueves os hablaré muy brevemente de Emmy Noether y uno de los teoremas que más nos mola a los físicos.

Como podéis leer en su biografía fue un cocazo y tuvo importantísimas contribuciones. Hoy os hablaremos del trabajo que hizo sobre simetrías y leyes de conservación. Empiezo pidiendo perdón a los puristas, que pueden informarse con detalle en otros sitios.

Nuestra amiga encontró que si un sistema era «simétrico» (en cierto sentido) debía haber alguna magnitud que se mantuviera constante aunque el sistema evolucionará.

Esa simetría no es necesariamente espacial, puede ser respecto de otras magnitudes, como el tiempo.

Decimos que el sistema es simétrico porque cambiando una magnitud las ecuaciones del sistema no varían.

Por ejemplo, mira esta fórmula y = x^2

Aquí hay una simetría, si tú cambias x por -x el resultado es el mismo, recuerda «menos por menos es más».

y = (-x)^2

y = x^2

Eso significa que si yo cambio izquierda por derecha, como haría un espejo, el sistema es el mismo. En nuestro ejemplito una parábola.

A veces los teoremas sólo nos dicen que algo ocurre, pero no la manera de calcularlo, pero el teorema de nuestra amiga es mucho más potente, no sólo te dice que una cantidad se conservará en los cambios del sistema, sino que te dice cuál será y cómo calcularla.

Quizá te suene la «Conservación de la energía», bien pues eso puede deducirse del Teorema de Noether en sistemas que presentan simetría en respecto del tiempo.

Hasta aquí te puede parecer una curiosidad, pero esas cantidades conservadas nos permiten conocer, incluso resolver, sistemas en los que una aproximación tradicional sea compleja o costosa.

Por ejemplo, si dejamos caer un objeto, sabemos que la suma de energía cinética (debida a su velocidad) y potencial (debida a su altura) es constante, asumiendo que el rozamiento es despreciable.

Si en lugar de dejarlo caer en vertical, lo hago por la rampa de una montaña rusa llena de subidas y bajadas… En lugar de calcular todo, puedo pensar que cuando llegue abajo, toda la energía potencial se habrá convertido en cinética, así que lo hará a la misma velocidad que si hubiera caído en vertical. Bonito atajo, ¿verdad?

Y aquí nos despedimos, con nuestro apoyo más sincero y cariñoso a todas ellas, las de hoy, las de ayer y las de mañana. Ellas, nuestras científicas: investigadoras, profesoras y divulgadoras, que luchan contra la dificultad de su materia… y las zancadillas de su sociedad.

Eres tonto, te insulta quien NO te lo dice

Yo también soy tonto, lo somos todos. Me explicaré.

Es posible que por el título dejes de leer el post, pero este articulo no es para hacer amigos, es para decir la verdad.

¿Qué te (nos) estoy llamando?

Tonto (RAE): Dicho de una persona, falta o escasa de entendimiento o razón.

Algunos piensan que lo que falta es información, pero preguntémonos: ¿Alguna duda sobre lo perjudicial de muchos comportamientos que mantenemos? Bien, si no hay dudas, el hecho de que los mantengamos, ¿es una muestra de entendimiento o de falta de él? Decir que mantenemos esos comportamientos es por falta de información, ¿es una muestra de capacidad de razonar adecuadamente?

Miremos a la política de forma general. ¿Tienen los partidos programas vinculantes? Aunque no lo sean, ¿los cumplen? ¿Votamos, por tanto, a unas medidas? ¿Conoces los estudios que muestran inequívocamente que votamos más a los candidatos más «guapos»? ¿Conoces que con los mismos votos según el reparto por circunscripciones y la ley electoral puede salir elegido un partido u otro? Muy probablemente sí, ¿verdad? ¿Tenemos, entonces, un comportamiento racional respecto de la política?

Vayamos a comprar: Ofertas, marcas «prestigiosas» o anunciadas por actores/cantantes/populares, compras de última hora, carritos para hacernos comprar más… ¿Crees que nuestra actitud de consumidores es razonable?

No somos racionales… tú tampoco. Por eso no intentaré discutir algo importante contigo cuando tengas hambre, o cuando tengas sueño… y no lo intentes conmigo.

Desde luego esto no es nada nuevo, está ampliamente estudiado y no cabe ninguna duda sobre ello. Mira un ejemplo muy sencillo: Pongamos nombre a los dos dibujos de debajo, uno se llama Kiki y otro Bubba, ¿quién es quién?

boobakiki

Imagen de Wikipedia

Si consultas la fuente verás que casi el 100% decimos que Kiki debe ser el amarillo puntiagudo. ¿Por qué? ¿POR QUÉ?

Este es un sencillo ejemplo de sesgo cognitivo. Nuestro coco funciona «mal», toma atajos, decide cosas sin información suficiente, va en bastante medida por donde le parece…

Esto ha sido evolutivamente favorable o, a menos, no ha estorbado, y mantenemos estos rasgos generación tras generación.

En la página de la Wikipedia sobre sesgos podrás leer un nutrido grupo de ellos y, observar con facilidad cómo actúan en los demás, y con disgusto cómo actúan en ti.

No somos racionales, no del todo, no lo suficiente. Somos tontos, faltos.

Quizá la única cordura accesible sea sabernos locos, pero eso nos permitirá tener cierto grado de control.

No iremos a comprar con hambre, no debatiremos temas complicados con hambre o sueño, no compraremos en la primera conversación con el vendedor… Incluso evitaremos exponernos a ciertos mensajes porque sabemos que harán mella en nosotros.

Quizá ya hacías estas cosas, hoy voy a proponerte una más.

¿Habéis oído eso de: «La audiencia sabe lo que quiere, lo que es bueno.», «El votante sabe lo que le conviene», etc.?

No te fíes de quien te diga que no eres tonto. Lo eres, y lo sabes. Quien te dice que no lo eres o bien es aún más ignorante que nosotros… o, lo que es más probable, se dispone a usar nuestra falta de capacidad contra nosotros.

Finalmente:

Si te has ofendido, date un momento de reflexión, ¿es quien te engaña quien te insulta o quien intenta ayudarte a ver más allá?

Si crees que podría haber pensado en otro título y otra manera de abordarlo para llegar a más gente… Sí, lo sé, podría haber usado los sesgos cognitivos para transmitir mejor mi mensaje, pero hoy no, no en este artículo.

Y, en todo caso, como desagravio final. Yo es que además de ser tonto, soy gilipollas, así que tú tranquilo.

Halagos envenenados

IoanGruffudd-20070504

Ayer, viendo una de los Cuatro Fantásticos, el «superprofe» tenía una curiosa conversación con un militar. Este insinuaba q el tipo de goma era un «nerd» que no había jugado al fútbol en la uni, un inadaptado, un petardo, poco hombre… vaya un tío de segunda categoría, porque lo que molaba es ser «popu», fuerte, ligón y estar en la cresta de la ola.

La respuesta del elástico parece un ZASCA en toda regla que además incluiría un alegato en favor de los cerebritos y empollones del mundo.

Le dice, que, efectivamente, no jugó al fútbol porque estaba estudiando, pero que, gracias a eso, ahora es uno de los tipos más inteligentes del siglo, que va a casarse con la mujer más guapa del mundo y que le da órdenes a él.

Bien, pues puede que sea un zasca pero, desde luego, no es un alegato en favor de los nerds ni de los inadaptados en general… sino TODO LO CONTRARIO.

Lo que el prometido de la mujer invisible le restriega al militar por su castrense jeta no es que ser nerd mola, es que él es el más popular, el que se zumba a la tía más buenorra y el que gana más pasta. Le dice que, de alguna manera, estudiar era mejor camino que jugar al fútbol americano para ser el más popular. Así que muuuuy lejos de criticar el sistema de castas, lo reivindica y se sitúa en la cúspide. Muy mal.

En mi opinión, sí hay cabida para la zona intermedia (y en este precioso post lo defiendo) para los que no somos excelentes en nada pero queremos vivir intensamente nuestros pequeños triunfos y logros, pero no es derrocando a otro tirano para sentarme yo en su trono y quedarme con sus hembras.

Ni lo ves, ni te acuerdas…

Lo que llamas percibir incluye, además de los límites de tus «sensores», la interpretación que hace tu coco. Por lo tanto, no es un fiel reflejo de lo que haya sucedido.

Por ejemplo

Logo Carrefour 1966

Fuente: Wikipedia

Quizá pienses que en este logo hay una C, pero en realidad hay algo así como una flecha azul y un triángulo curvo rojo… es tu encéfalo el que completa la C.

También se ha podido comprobar, en estudios, que la memoria se distorsiona y que es incluso posible inducir recuerdos falsos solamente conversando con alguien. Casos tan espeluznantes como víctimas que violación que recordaban al violador que… no fue.

Por lo tanto:

Lo percibido ha sido interpretado y, lo que recuerdas, reinterpretado cada vez que lo invocaste.

Ni una cosa ni la otra son un reflejo o un registro fiel de lo que haya ocurrido.