Con trabajo y esfuerzo…

Popular mito… Sobre todo cuando se predica desde el éxito. Me explicaré.

Cuando yo nací, algo que ocurrió en un hospital, los médicos me vacunaron y mi madre me alimentó. Estupendas cosas que no fueron fruto de mi esfuerzo ni recompensas a mis logros.

Crecí en el primer mundo, donde fui provisto de lo necesario para vivir y de multitud de oportunidades… De nuevo sin ninguna concurrencia de mérito alguno.

Podría seguir, pero creo que la idea está clara: El punto de partida es determinante y no se «gana».

Encontrarme con unas personas u otras, que han sido determinantes en mi vida, en mi pensamiento y en mis alegrías, tampoco es algo que ocurriera como resultado de un trabajo y un esfuerzo planificado.

Si analizáis cómo llegásteis a conocer a vuestra pareja, cómo conseguisteis vuestro puesto de trabajo y mil cosas más, veréis que actuaron de manera determinante factores completamente fuera de vuestro control.

Es muy bonito contarse la historia hacia atrás y que todo lo que os pasó fue consecuencia de vuestro esfuerzo y voluntad, pero es falso.

Contestaré a las preguntas que me imagino que me haréis.

¿Quiere decir esto que un niño debe ganarse el derecho a ser vacunado?

No, hemos reconocido en la Carta de Derechos Humanos que la condición de persona es suficiente para ser acreedor a ciertos derechos que, por cierto, siguen sin estar garantizados en todas las partes del mundo.

¿Quiere decir esto que nos dices que no tenemos que esforzarnos?

No, esforzarse suele mejorar los resultados, pero ni es la causa única ni los garantiza.

¿Quieres decir que tú no te esfuerzas o que los demás no nos esforzamos?

No, quiero decir que yo me esfuerzo un huevo, como la mayoría de nosotros, pero fíjate que no cobramos la hora de trabajo al mismo precio: el conferenciante, el camarero y la mujer que acarrea agua 10 kilómetros en África, nuestro «éxito» no depende de nuestro esfuerzo.

Saludos esforzados.

En La Ventana (SER)

Este verano me he asomado a La Ventana en la SER de la mano de Roberto Sánchez (@_RobertoSanchez), que, desde que me entrevistó en Semana Santa había mostrado mucho interés en hacerle un huequito a la ciencia en su programa.

Como siempre, cercana, divertida y casera… Ya sabéis, entre lo pedestre y lo poético.

Aquí os dejo mi primera intervención, que puede sea el comienzo de una bella amistad. Al principio de la hora se habla del cambio climático y después ya voy yo 😉