Váyase usted a doblar papeles a su puñetera casa

En plena ola de calor en los centros educativos madrileños el consejero de Sanidad dice que sería una interesante «terapia ocupacional» para los chicos hacer abanicos, como cuando éramos pequeños: «dobla, dobla…»

Esto lo podéis oír aquí, no me lo invento.

http://www.eldiario.es/sociedad/consejero-Sanidad-Cifuentes-recomienda-abanicos_0_654435362.html

Lo voy a explicar sencillo, que para eso soy profesor:

Esto es un centro educativo.

Yo, un profesional de la educación.

Los chavales son ciudadanos sujetos de derechos que se pagan con el dinero de todos

Y usted tiene muy poca vergüenza pero mucha desfachatez para llenar el vacío que dejó aquella.

Si consulta el rango de temperaturas a las que tiene que estar un local de trabajo de tipo oficina, verá que estoy poniendo en riesgo mi salud y se están vulnerando mis derechos laborales.

Si piensa en los menores que están en esas condiciones, verá que también se está poniendo en riesgo su salud y vulnerando sus derechos.

Supongo que esta es la razón por la que la policía, no unos menores precisamente, han abandonado una comisaría.

Le ruego me informe si como funcionario público estoy incumpliendo mi obligación de cuidado de esos menores al tenerlos expuestos a estas condiciones que le parecen tan risibles.

Me permito añadir que si usted estuviera pagando una academia para sus hijos no toleraría ni que estuvieran en esas condiciones ni que el profesor se dedicara a hacer abanicos de papel en lugar de enseñar.

Y me permito recordarle que esa es la situación, precisamente. Esto lo pagamos nosotros para educar a nuestros hijos, y si a usted no le importa o directamente se ríe en nuestra cara, debería dejar de gestionar lo público, irse a su puñetera casa a doblar papeles y dejar de insultarnos.

Verguenza debería darle a usted, a los que lo mantienen en el cargo y a los que no hacemos la presión suficiente para que le destituyan.